
Cristina Kirchner arribó acompañada por una caravana de camionetas de la Gendarmería. Recorrió a pie los alrededores del puente ferroviario y las casas destrozadas por el alud. Más tarde, se reunió con parte de su Gabinete y funcionarios provinciales
Tras arribar al país luego de la visita oficial a España, la presidente Cristina Kirchner partió hacia Tartagal.
Acompañada por el gobernador de Salta, Juan Manuel Urtubey y pobladores del lugar, la Presidente ingresó a una de las viviendas que fue arrasada por el barro para evaluar los daños provocados.
Incómoda ante el constante requerimiento de la prensa para que expresara una opinión sobre el aluvión, sólo resaltó que la situación era "impresionante".
La jefa de Estado arribó a Salta acompañada por su vocero, Miguel Núñez, y recorre la zona del desastre natural, a donde ya había enviado al ministro del Interior, Florencio Randazzo; a la ministra de Desarrollo Social, Alicia Kirchner y a Sergio Massa, a cargo de la Jefatura de Gabinete.
El avión presidencial llegó a las 16:30 al aeropuerto de la localidad de General Mosconi. Luego, la Presidente se trasladó hacia Tartagal, donde recorrió en una camioneta la zona afectada.
La Presidente habló sobre Tartagal
El viaje ya había sido anunciado por la mandataria durante una entrevista concedida a un canal de televisión, aunque había condicionado su viaje a las condiciones climáticas del momento.
"Cuando llegue a la Argentina, si el tiempo meteorológico lo permite, me voy a trasladar hasta allí, porque quiero estar junto a los salteños y las salteñas que han sufrido esta agresión de la naturaleza", había dicho la mandataria.
Cristina Kirchner agregó que deseaba acompañar a los hombres y las mujeres que estaban sufriendo esta desgracia, "pero no sólo acompañarlos, sino además acudir con el auxilio que debe llevar el Estado en esta catástrofe".
Tartagal, a 365 kilómetros al norte de la ciudad de Salta, sufrió el lunes un alud, provocado por el desborde del río Tartagal debido a lluvias intensas aguas arriba. La avalancha de agua y lodo arrastró automóviles, derribó postes de alumbrado, anegó con barro las casas y las calles de barrios enteros, y provocó la desaparición de ocho personas, que eran intensamente buscadas.
Ante esto, la Jefe de Estado reflexionó: "Las catástrofes naturales muchas veces no se deben sólo a las fuerzas de la naturaleza sino a la intervención del hombre, que termina provocando situaciones que terminan en catástrofes".
La mandataria apuntó que el fenómeno causó "mucho dolor, mucho sufrimiento, y que pudo haber sido mucho peor la tragedia de haberse producido en horas de la madrugada o cuando la gente hubiera estado toda dentro de las casas".
Fuente: Télam
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